
Método paranoico-crítico
"...un método espontáneo de conocimiento irracional basado en la objetivación sistemática de asociaciones e interpretaciones delirantes...". "...lo practico con éxito aunque no sepa hasta ahora muy bien en qué consiste exactamente. En términos generales, se trata de la sistematización más rigurosa de los fenómenos y materiales más delirantes, con la intención de hacer tangiblemente creadoras mis ideas más obsesivamente peligrosas. Este método no funciona si no se posee un motor blando de origen divino, un núcleo viviente, una Gala - y sólo hay una.".
"...un método espontáneo de conocimiento irracional basado en la objetivación sistemática de asociaciones e interpretaciones delirantes...". "...lo practico con éxito aunque no sepa hasta ahora muy bien en qué consiste exactamente. En términos generales, se trata de la sistematización más rigurosa de los fenómenos y materiales más delirantes, con la intención de hacer tangiblemente creadoras mis ideas más obsesivamente peligrosas. Este método no funciona si no se posee un motor blando de origen divino, un núcleo viviente, una Gala - y sólo hay una.".
De mujeres y muertes
Ya no me recuerdas al olvido.
Aunque suelo olvidadlo cuando ya he dormido.
El martirio precoz de la tenaz néfaste.
El augurio de la tal e inmaculada suerte.
Ya no me recuerdas al olvido.
Sin ti el cerebro se siente menos confundido.
Has develado el infame sabor de lo que sabe lo anunciado,
tantas veces más de lo que más lo he comprobado.
Al buscarte te busque por donde jamás he preguntado,
si te han visto, oído escuchar; escucharte es demasiado.
Ya no me recuerdas al aullido.
Ni con la estrategia del humo consumido.
Converge la libertad del matinal funeste.
La hora eclesiástica, ¡muerte que ha de brindar con muerte!.
Ya no me recuerdas al aullido.
Que de antiguo lobo se escuchaba aún herido.
Es triste saber el por qué, el de dónde viene, el significado.
De algo que por costumbre, sin más, se ha acostumbrado.
A nunca decir cuantas veces voces le han preguntado.
De dónde surge, de dónde viene; venir e irse es demasiado.
Ya no me recuerdas alaridos.
Ya no me recuerdas más olvidos.
Ya no me recuerdes confundido.
Ya no te recuerdes recordando
que recuerdas estar conmigo.
Ya no me recuerdas al olvido.
Aunque suelo olvidadlo cuando ya he dormido.
El martirio precoz de la tenaz néfaste.
El augurio de la tal e inmaculada suerte.
Ya no me recuerdas al olvido.
Sin ti el cerebro se siente menos confundido.
Has develado el infame sabor de lo que sabe lo anunciado,
tantas veces más de lo que más lo he comprobado.
Al buscarte te busque por donde jamás he preguntado,
si te han visto, oído escuchar; escucharte es demasiado.
Ya no me recuerdas al aullido.
Ni con la estrategia del humo consumido.
Converge la libertad del matinal funeste.
La hora eclesiástica, ¡muerte que ha de brindar con muerte!.
Ya no me recuerdas al aullido.
Que de antiguo lobo se escuchaba aún herido.
Es triste saber el por qué, el de dónde viene, el significado.
De algo que por costumbre, sin más, se ha acostumbrado.
A nunca decir cuantas veces voces le han preguntado.
De dónde surge, de dónde viene; venir e irse es demasiado.
Ya no me recuerdas alaridos.
Ya no me recuerdas más olvidos.
Ya no me recuerdes confundido.
Ya no te recuerdes recordando
que recuerdas estar conmigo.
Poema inspirado por una pintura de Salvador Dalí:
"La Invención de los Monstruos"
"La Invención de los Monstruos"























0 glossas:
Publicar un comentario en la entrada